viernes, 15 de abril de 2016

Más sobre Violencia contra adolescentes

Cuando en Nigeria, el famoso criminal Boko Haram que arrasaba en Afica Occidental y secuestro a 300 niñas, luego de violarlas, muchas fueron asesinadas, pero otras, 105, fueron convertidas en  terroristas suicidas. Esto ocurrió en 2014.
Hoy leemos con horror, un informe de CECODAC, ONG que se trabaja con niños y adolescentes.
En Venezuela cada mes 86 adolescentes son asesinados, de los cuales 9 son menores de 12 años.:  
17 mueren en manos de funcionarios policiales
3 asesinados por sus propios familiares.
Cada mes 538 niños y adolescentes son mal tratados y
248 adolescentes se involucran en hechos punibles.
 Venezuela es un país con un deterioro tal que no sólo asesinan personas adultas, jóvenes, también adolescentes y niños.
Un país donde cada mes, 36 escuelas, en todo el territorio son blancos de robos y destrozos.

jueves, 24 de abril de 2014

    La violencia puede ser hereditaria
El carácter tiene un componente hereditario y uno social, si el social se empareja con el hereditario y en nuestros genes esta esa semillita, de carácter fuerte, imponente, y hasta agresivo, es un lado de la moneda.
Si por otra parte somos criados, socializados en un ambiente harmonioso, tranquilo y amoroso , esta educación predominara sobre el primero.
 LOS SERES HUMANOS PODEMOS SER AGRESIVOS, PERO NO NECESARIAMENTE VIOLENTOS, y esa agresividad es posible manejarla conociendo nuestras emociones y usando herramientas de INTELIGENCIA EMOCIONAL. 
En una familia disfuncional, agresiva, hasta la violencia, de parte de los padres, evidentemente los hijos tendrán este aprendizaje, que repetirán de mayores.
Alejandrina Silva G.

jueves, 10 de abril de 2014



La Cultura de la Violencia: La Transgresión y el miedo de los adolescentes

Alejandrina Silva *
alejandrinasilvag@gmail.com
La violencia estructural en el mundo actual nos obliga a vivir una “cultura de la violencia”, que no percibe las consecuencias del futuro inmediato en la vida de los seres más frágiles en nuestra sociedad, los adolescentes. El presente forma parte de un trabajo más amplio, e intenta abordar el problema desde una perspectiva  interdisciplinaria.
En Venezuela, lugar geográfico donde se escribe este articulo, vivimos desde hace 15 años una situación de violencia programada desde las mas altas esferas del gobierno, donde el discurso político ha sido de ataques, epítetos y des calificaciones, hacia el pueblo. Este insólito hecho, ha permeado a muchos jóvenes que no han tenido una socializacion  primaria de valores fundamentales en el hogar, que han vivido situaciones violentas en su entorno y o que han sido socializados con sus pares etareos en la violencia callejera 



Asistimos a un nuevo orden mundial de la desdicha, la miseria y el dolor y vamos descubriendo con asombro, (los que aun tenemos esa capacidad) que siempre aparece una forma inédita de violencia, pareciera que la imaginación  humana no tiene límites para inventar nuevas manifestaciones de la misma.

La discusión teórica quedo atrás en la relación del hombre, la violencia y la cultura, y encontramos una concurrencia de opiniones que reconoce que la violencia ha acompañado al hombre a lo largo de la historia documentado en las primeras imágenes y representaciones  encontradas del hombre en la tierra. El antropólogo Ashey Montagu, refiriéndose a numerosos estudios neurológicos nos dice que “el cerebro esta programado para la agresión”.  Constatamos que los términos de agresividad y violencia suelen a menudo confundirse, por eso  es necesario distinguir entre la potencialidad de los seres vivos a la agresividad, que no necesariamente debería ser violenta ni negativa, pues les permite en situaciones de peligro hacer uso de ella, hasta proteger o salvar su vida,  por otra parte, la violencia si pareciera ser una invención cultural  y es por eso que cada sociedad ha intentado controlarla de acuerdo a normas previamente  establecidas.


.La cultura y las civilizaciones por su parte, se  han visto en la necesidad de concebir  reglas de juego para limitar el uso de la violencia tratando de permitir la convivencia más armónica, al mismo tiempo, que se ha autoriza tácitamente una suerte de sofisticación de la misma, que descubrimos en la aparición de nuevas formas de ejercerla, desde el terrorismo común, pasando por el bacteriológico, químico, nucleares etc.  En todo el mundo y en todo momento  se cometen acciones abominables contra niños, mujeres y pueblos enteros, la violencia se revela así como el sujeto principal de la vida y la historia humana, se ejerce de forma sistemática, siendo sus victimas principales los más débiles .
Históricamente, el desarrollo cultural y la dinámica social, con el uso de leyes y normas religiosas y civiles, posibilitó  sólo por períodos un orden en las tensiones sociales, permitiendo cierto respeto por los otros, sin embargo, pese al castigo por infringir las leyes y a la represión existente, pareciera que arribamos a un momento  de ir-respeto total hacia el sistema establecido, donde la  inseguridad creciente es la única certeza y  el respeto a la vida ha perdido todo significado y con ello los valores consecuentes, sobre todo cuando se  habla ya sin cuestionar de “la cultura de la violencia”.
Ubicados en este contexto,  me referiré a los  efecto en jóvenes y adolescentes que causan la tolerancia social de la violencia que se manifiesta en el vandalismo en el medio urbano,  al mal trato del otro, a la violencia psicológica, que minan el sistema de normas y valores,  fundamentos que dan sentido a la vida de los individuos, desmoronando en lo personal la autoestima y la confianza en los otros, pilares del sistema social, de la estabilidad del mundo y el orden existencial.  El daño de esta violencia no afecta solamente al individuo que la sufre, sino que es perpetrada contra un colectivo, incluye maltrato verbal, acoso, reclusión, humillaciones miradas y permanente desaprobación., se manifiesta frecuentemente en forma de bromas, comentarios, burla, amenazas, desprecio, difamación intimidación llegando hasta insultos en público.  No necesitamos demostrar como este flagelo descrito de la violencia afecta a todos por igual, pero creemos que afecta de manera especial, quedando como impronta a veces irreversible en   un grupo etáreo, tan vulnerable como es el de la adolescencia, en plena búsqueda y construcción de identidad que cada uno de ellos intenta resolver, como puede.
.Por otra parte la adolescencia es un período a lo largo del curso de la vida que
Se caracteriza entre otras cosas por la transgresión  a las normas y valores aceptados por  el colectivo, estos comportamientos desafiantes en si mismos, son el resultado de la necesidad de cruzar las fronteras de cierta autonomía, si agregamos a estos comportamientos naturales, que son necesarios experimentar propios de esas edades, que no están enmarcados en ningún mapa de rutas
“El mapa proviene de la no conciencia de límites entre lo individual y lo social…  La mayoría de nuestra población no tiene una posición filosófica acerca de si mismo, la vida, el país, que le dé un sentido a su existir, a sus comportamientos. La mayoría viene de lo imprevisto.” Manuel Barroso (1995)
Otras manifestaciones de la cultura de la violencia permisada es  el abuso de alcohol y drogas, agresiones entre grupos y que forman parte de la violencia estructural, son prácticas y agresiones interpersonales rutinarias que “normalizan” la violencia a un nivel micro social como son los conflictos domésticos, sexuales, delictivos menores uso y abuso de sustancias alucinógenas o drogas ilegales, enquistada en los ordenes sociales represivos, es de naturaleza abstracta, ya que no puede ser atribuida a ningún organismo en particular, es vista naturalmente y practicada impunemente por todos los miembros de la comunidad, detrás de esta violencia están todo tipo de desigualdades sociales, sobre todo en la distribución de la riqueza y el poder.  Estas agresiones socialmente soportadas y toleradas, que trabajan a un nivel íntimo de dominación, sin reconocer las estructuras de poder y donde los dominados colaboran en su propia opresión  son definidas por Bourdieu(1997) como Violencia simbólica: humillaciones y legitimaciones de desigualdades y jerarquía internalizadas, que incluyen desde el sexismo y el racismo hasta las expresiones intimas del poder de clase.  Se” ejerce a través de la acción de a cognición y el desconocimiento, del saber y el sentimiento, y actúa con el consentimiento inconsciente de los dominados.


Tres maneras destacadas  de relacionarse  con la violencia:
 En términos generales hay una suerte de ambigüedad en relación con la violencia, que se evidencia de manera clara en ésta “cultura de la violencia”, por una parte, ante un atentado civil o militar se produce una reacción de condena moral, generalizada de la población ante este hecho concreto, que parte de los cánones políticos y morales establecidos y en vigencia.  “Cada uno piensa si yo hubiese estado allí “

Por otra parte, la violencia puede legitimarse, para algunos, a partir de la liberación de situaciones intolerables, algunos las llaman revoluciones, sin considerar jamás las acciones y los medios violentos que se emplean a tal fin.   Esta legitimación la explica de manera magistral Walter Benjamín. “La violencia  como medio es siempre, o bien fundadora de derecho o conservadora de derecho. En caso de no reivindicar alguno de  estos renuncia a toda validez. De ello se desprende que, en el mejor de los casos, toda violencia empleada como medio participa en la problemática del derecho en general" Para una critica de la violencia, 1921.  La mistificación de la violencia que intenta justificarla por causas nobles, se cae por su propio peso, porque el fin siempre es una atentado para la dignidad humana y está al mismo nivel que la justificación de la limpieza étnica, guerras religiosas, genocidios, tortura, delincuencia y terrorismo, campos todos fuera de la moral.  La violencia debe ser condenada en todas sus formas, venga de donde venga.

La tercera posición, que viene a recrearse en momentos de inseguridad y de miedos en que vivimos,  promovida  y permanentemente reforzada por los medios de comunicación y de entretención de masas y que al representarla la banaliza de tal manera que  la convierten en una realidad virtual casi inconcebible, pero para la gran mayoría, éstas  representaciones  alimentan  acciones que a su vez hacen posible y dan cuerpo a las representaciones, se crean situaciones psicológicas cada ves mas perversas, reforzando la violencia estructural, presentando modelos y tipos de acciones particulares factibles y comprensibles.  La trivialización del mal es un arma para crear miedos.
La mayoría de los programas de la TV, en un día cualquiera, están plagadas de violencia, pareciera que el peligro, el miedo y la violencia son un fin en si mismos.  Se han escrito muchos estudios sobre el efecto que estas imágenes causan  sobre todo en niños y adolescentes,  que son los más afectados por estar en una etapa de búsqueda de identidad y formación de personalidad.
A partir de la explotación desmedida de la imagen, que se centra en el pensamiento primario a diferencia de la lectura que lo hace con el pensamiento secundario, procesando la información por medio de la razón, la imagen capta de forma inmediata, la llamada inteligencia visual, relaciona lo que capta a partir de la propia imagen, actúa sobre la subjetividad y la comprensión de carácter emocional y la interpretación de la misma es absolutamente arbitraria para cada espectador. 
Edgar Moran al hablar de la construcción social de la realidad nos dice: “Nuestras percepciones  se dan bajo el control, no sólo de constantes fisiológicas y psicológicas, sino también de variables culturales e históricas. La percepción visual experimenta categorizaciones, conceptualizaciones, taxinomias que van a jugar en el reconocimiento y localización de los colores, las formas, los objetos.  El reconocimiento intelectual se organiza en función de paradigmas que seleccionan, jerarquizan, rechazan las ideas y las informaciones así como en función de significaciones mitológicas y proyecciones imaginarias.(1991:24)


El cultivo de la violencia :  A partir de 1990 una ola de películas realizadas por  Oliver Stone, Quentin Alcantarino, John Woo, entre otros, cuentan historias que parecieran girar al  rededor del  protagonista  principal “la violencia”, presentada de forma gratuita, no organizada sin rumbo, sin principio ni fin, este flagelo es mostrado como el estado natural de las cosa.
Este tipo de espectáculo, que contribuye a desnaturalizar el fenómeno, escapa a lo que algunos críticos defienden como la catarsis social atribuido al rol del cine.
La estética de la violencia cambia la visión de entretenimiento de los jóvenes, quienes parecieran exigir en los contenidos de las series una violencia cada vez mayor y se inventan continuamente nuevas perversiones para ser aceptadas por el público.  Aparecen los animé, fílmicos para adolescentes y series como MTV. Y los vídeos musicales, que son junto a los animé lo que más consumen los jóvenes, que compiten en mostrar en un tiempo récord, el mayor número de escenas cada vez más escandalosas y violentas. Como ejemplo en el vídeo del dúo de música pop  t.A.t.u. “All that things she said”, dos  jóvenes rusas que aparecen besándose gano el récord de sinfonía en todo el mundo en el año 2003 y por supuesto el récord de venta. Se vende no por la calidad de la música, sino por la audacia de las imágenes.
Así los elementos de la cultura pop que hasta entonces parecían estar sustentados en el lema de los años sesenta sexo, drogas, amor y mucho amos, se centra ahora en un solo leiv motiv: violencia, violencia y violencia en la fascinación de las imágenes.

Este es el mundo donde han nacido y viven nuestros jóvenes, adolescentes y niños, socializados por la TV y  por juegos de vídeos, ante la mirada impávida de los adultos que los demonizan, los estigmatizan, los utilizan, pero no dan soluciones  a problemas concretos, convirtiéndonos en cómplices de una situación que se nos escapa de las manos.
Los riesgos a los que nuestros jóvenes se enfrentan en Venezuela parecieran ser mayores, que en las generaciones anteriores
La complejidad  actual del mundo y de nuestra  sociedad, en particular, donde la distribución de la riqueza, que se traduce fundamentalmente en salud, trabajo y educación es arbitrariamente injusta, evidentemente se refleja en la socialización de nuestros jóvenes y sus oportunidades de vida; la transición de este grupo en esa etapa de cambios, tan crucial de la vida conlleva desafíos y riesgos que afrontar  y donde la mayoría de ellos  no esta preparado para hacerlo

¿Quienes son los adolescentes?
Al examinar un período histórico, mas o menos largo, encontramos  que el termino adolescencia es relativamente reciente, inventada ante la necesidad de la industria de formar mano de obra entre la niñez y la adultez, por lo tanto es un transito, de pasaje en términos antropológicos, es una etapa iniciativa que se ha ritual-izado y extendido en los últimos cincuenta años.  Se basa en una etapa biológica de cambios importantes y que ocurre entre los 12 y 20 años.
“…la adolescencia, lejos de ser una recapitulación pasiva del pasado, constituye una etapa de la vida dedicada a una revisión vigorosamente activa de la primera infancia y la niñez. …Es un espacio pleno de historia y potencialidad”  Louise J. Kaplan  1991:14
Los neurólogos  identifican la agresividad y el miedo en los neurotransmisores ubicados en el lóbulo temporal derecho. Estos neurotransmisores que juegan un papel fundamental en el desencadenamiento o inhibición de la agresividad y violencia, que está a menudo ligada a la presión de grupos, también en la cólera,  los responsables biológicos son  la serotonína, testosterona, corticosteroide.   Esto explicaría en parte los cambios bruscos de humor, la facilidad para la cólera o la falta de interés, conductas que los adultos no entendemos,  pero que son posibles de explicar y de educar.
A diferencia de lo que muchos creen , es necesario desprenderse del mito de que todos los adolescentes son iguales, lo que realmente los une es la incertidumbre de vivir en un mundo que no comprenden, y un sin fin de preguntas que les produce ansiedad y angustia, al no poder manejar situaciones desconocidas  y al mismo tiempo presionados para que actúen, o hagan determinadas cosas que los adultos exigen; para poder entender sus diferentes formas de vivir esta etapa de la vida es necesario que los adultos tomemos en cuenta el momento histórico y el panorama social que les ha tocado vivir, los espacios donde se mueven  o la falta de los mismos, su entorno socio cultural, la interacción familiar y su grupo de pares y el lugar que ocupan dentro de un sistema social desfavorecido para la gran mayoría es decir un abanico de diversidad que nos permitiría diferenciar los problemas para  ocuparnos de ellos de manera mas eficiente.
La internacionalización de las conductas violentas se dan naturalmente en los niños y jóvenes, valores e ideales de conductas, de imitación  inmediata, los adolescentes en general copian hábitos y conductas de sus pares y de sus ídolos.  Las acciones violentas de los jóvenes son reproducciones de patrones de conductas y de ideas de los  adultos y están acordes en las soluciones que ellos ven a los problemas cotidianos. Cualquier manifestación de tipo violento, es aprendida socialmente., es un reflejo de nuestra sociedad.

Desde hace años leemos en los medios de comunicación social, alusiones o reseñas sobre la violencia juvenil, generalmente están referidas a pandillas o a delincuentes comunes de edades juveniles, o “bandas”, que están ligadas siempre a presiones de grupo, pero jamás son estudios serios, demostrativos o de seguimiento a dichas noticias, parecieran ser una vez más proposiciones de titulares para el aumento de las ventas o para el lanzamiento de una nueva serie de televisión.  Discutir si la violencia juvenil es mayor ahora, que hace veinte o treinta años , se hace difícil, no hay estadísticas que lo prueben, lo que si es evidente que la violencia del mundo es más conocida hoy que hace treinta años y por lo tanto hay una mayor sensibilidad hacia el tema.
Otra cosa es hablar de la participación de los jóvenes en actos violentos.  En términos generales las pandillas son hechos aislados y duran poco.










viernes, 21 de marzo de 2014

Durante muchos años de docencia en la universidad, en la catedra de sociologia,  intenté  inducir la toma de conciencia social. Explicar  que era  y como debia funcionar una sociedad. Enseñando valores de honestidad, justicia y bien colectivo, abordando  sin descanso la necesidad de saber analizar, de pensar por si mismo, de distinguir la verdad  de la ideologia.
 Hoy Venezuela, en un pais dictatorial, los valores de la inteligencia despreciados, los derechos humanos son reprimidos, no es posible disentir, en este regimen fascista.  Estoy orgullosa de los valientes estudiantes